
"-¿Y cómo es vuestro dúplex...?
-Genial, la verdad es qué me gusta un montón, cada día más.
-¿Te has adaptado bien a Sabadell?
-Sí, mejor de lo que esperaba. De hecho, me siento muy bien, y me sorprende...
-¡Me alegro mucho!
-¿Te gustaría venir a cenar a casa con nosotros...?Puedes traer a quien te apetezca, no hay problem.
-¡Vale!Pero, ¿cuándo?Con tus horarios es algo difícil, ¿no?, y no me gustaría molestar...
-Uuuuummm..., hoy es miércoles,..., ¿qué te parece el domingo a eso de las siete y media...?Y así cenamos en la terraza, que se está muy bien y pasamos una velada de las buenas...
-Por mi bien, ¡me parece fabuloso!
-Pues quedamos ya entonces. El domingo al atardecer, porque así me habré echado una siestecita y estaré la mar de fresco... Cualquier cosa, nos llamas o nos mandas un sms, ya tienes nuestros números. Me hace mucha ilu que vengas a casa ¡al fin!
-S,i porque siempre lo decimos y nunca lo hacemos!
-Pues entonces nos vemos el domingo, ¡ya verás!Un besito.
(...)
-Mañana vendrán a cenar y te he dejado una lista con las cosas que tienes que comprar. Cuando salga del trabajo pasaré el aspirador y quitaré el plovo, pero primero dormiré un poco.
-No te preocupes , compro todo...
(...)
-Mira, está todo en la nevera, no falta nada, ¡me he gastado un pastón!, pero todo saldrá muy rico.
-¿Harás ese paté de anchoa qué te sale tan bueno...?
-¡Claro!Mientras limpias y ordenas yo iré doblando la ropa porque hay mucha...
(...)
-¡Qué bien me ha sentado dormir!En un momento lo tenemos todo preparado.
-¿Te darás una ducha...?
-No lo dudes, y me pondré cómodo pero guapo.
-He pasado un paño por las sillas de la terraza, se llenan de polvo en un momento.
-¡Qué bonito va a quedar todo...!
(...)
-Son casi las ocho y aquí no aparece nadie.
-Ya...
-¿Le llamas...?
-Mejor le mando un sms. Mira, le pongo si están viniendo ya.
-Vale.
(...)
-Ha contestado...
-¿Y que dice...?
-Flipa. Pone: "¿quién eres...?"
-?
-Creo que se le va la olla...
-¿Y...?
-Ya le he dicho que somos nosotros, ¿no tenía nuestro número?
(...)
-Son casi las nueve..., ¡mira!, ahora llama...
-¿Si...?Ah, hola!¿Qué no venís...?
-¡Ay, perdona, es qué me había olvidado...!
-...
-Y como hacía tan buen día, esta mañana me he ido a la playa con mi pareja... Te quería mandar un mensaje, pero ni me he acordado. Y ya no vamos a ir, es una pena porque os iba a caer muy bien...
-... ah...
-Bueno, otro día. La verdad es que se ha puesto un poco celoso cuando has envíado el sms, porque ha visto vuestros nombres en la pantalla, y ahora esta el manos libres para que vea que no pasa nada, que tenemos confianza...
-Sí, desde luego confianza mucha...
-Me sabe muy mal..., claro como no has llamado...
-Hace un montón de días que quedamos...
-Ya..., lo siento.
-Bueno, no pasa nada, ya nos veremos.
-Si, ya nos veremos.
-¿Qué dice que le pasa...?
-Que se ha olvidado de la cena...
-¡Ves!¡Todo el mundo va a su bola, y es qué no aprendes!¡No aprendes!
-Ya...
-Es la segunda vez que lo hace, y otros han cambiado sus planes y nos han dejado tirados y tú erre que erre...
-Pero ya sabes cómo soy...
-¡Qué fuerte me parece!
-Hija de puta. Nunca más.
-Nunca más. ¡Espero qué sea verdad!
-¿Te apetece una cena alucinante con un vino delicioso?
-¡Claro qué sí!"
Tan real como la vida misma.