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martes, 23 de agosto de 2011

Respuesta

Día de curro en la sala de la tele:


Genestel: Maruja,¿ya te has vuelto a quitar los zapatos...?

Maruja: Yo no he sido, ¡es qué han salido corriendo!

Genestel: O_O

... ... ...

Difícil que no imposible...



Se suele conocer a muchas personas a lo largo de la vida, personas que en un momento u otro parece que son tan y tan importantes que nunca te van a dejar y que siempre van a estar a tu lado.

Se suele creer que la amistad es fácil de tener y, sobre todo, fácil de mantener, mantener con la ley del mínimo esfuerzo y dando por hecho miles de cosas.

Pero no es así. Que esto nos quede bien clarito.


Podemos tener cientos de amigos, podemos creer que tenemos cientos de amigos y al no pensar sobre ello, no nos damos cuenta de que la mayoría son simples conocidos o compañeros y que, en realidad y a la hora de la verdad, no hay una conexión mucho más profunda. Y es cuando nos damos los verdaderos batacazos que consiguen que nos hundamos en la propia miseria y que nos lamentemos una y otra vez.


Hay que reflexionar sobre lo fácil que acogemos a las personas y lo rápido que les abrimos el corazón y ya..., ¡ya somos los más íntimos! Hay que saber diferenciar de quién es cada cual y hasta dónde llega cada relación. Por ejemplo, yo sería incapaz de tener la misma confianza con A que con B, aunque a B la vea cada día, comparta mil horas y nos llevemos de puta madre. Sin embargo aunque a A la vea una vez cada dos meses (viviendo a 30 minutos el uno del otro), sé que cuando me ocurra algo importante para mi , a la hora que sea y cuando sea, A estará en la puerta de casa para darme un abrazo y apoyarme en todo sin mediar palabra ni hacer preguntas fuera de juego. Eso es a lo que me refiero.


Podría coger la agenda de casa y llamar a cualquier número de los que hay anotados para salir con un montón de personas para tomar una copa, ir a bailar o lo que sea, pero lo cierto es que eso ya no me llena y tampoco me gusta (creo que me he vuelto más cómodo y tranquilo) y pasarlo genial hasta el amanecer. Podría pero no lo hago. Quizá más adelante, en otra etapa pero ahora no va conmigo, y no quiero que se me malinterprete porque quien haga eso me parece super bien.


Hablo y hablo de esto porque esta semana pasada me planteé de forma muy seria si las personas con las que me relacionaba eran las correctas o no, puesto que al parecer, todo el mundo va muy agobiado con su vida, con sus cosas y les importa un bledo si pasan de los demás y hacen un daño que, a veces, es irreparable. Nadie dijo que las relaciones fueran fáciles, pero a los seres humanos nos gusta (en general) relacionarnos, ya sea para reír, llorar, pasear o follar..., porque así somos y así seremos.


Tenemos que tener muy claro en nuestras cabecitas que ni la familia lo es todo ni que los amigos son lo mejor, que salir por salir es maravilloso o que quedarse en casa es la mejor opción. Hay que saber darle la importancia a cada cosa y a cada momento, teniendo en cuenta si la familia verdaderamente es positiva para ti y si tus amigos te hacen sentir lleno. Como norma general, la familia es como algo sagrado aunque te traten a patadas y te falten el respeto, tendemos a excusarlos y es muy poco habitual que nos enfrentemos a ella. A título personal, diré que me costó muchísimo zafarme de todo ese lío familiar y a aprender a ser yo mismo sin más, lo cual significa que perdí muchos contactos, pero tuve las narices de llamar a cada cosa por su nombre y parece..., parece que picaba a muchas personas. Así que ahora cuando me reuno con todos la cosa es mucho más fácil y sana, y si no me gusta pues me voy y nadie se siente, ya, ofendido. Quizá sean medidas drásticas pero os aseguro que muy, muy necesarias.


Respecto a los amigos, hace ya mucho que reduje el círculo para bien porque tras un buen grado de manipulaciones que me dejaron con la boca abierta, decidí que ya estaba bien de comprender todo y que nadie comprendiera nada. Así que, ahora, con mis dos manitas cuento a mis amigos y sobran unos cuantos dedos.


Es fácil perder y echar a perder una relación de amistad, es fácil despistarse y creer que todo está bien cuando la realidad es otra y no querer quitarse la venda de los ojos por no tener tiempo para pararse a pensar. Pero cuando esa amistad es básica en tu vida, cuando esa persona lleva a tu lado media vida pasándola de todos los colores, haces lo imposible por conservarla y lo posible por hacerte, de nuevo visible.


Hay que aprender a escuchar y respetar, tolerar y entender, abrazar y hacer saber que estás ahí, que estás ahí en cualquier época del año, a cualquier hora del día o de la noche, que estás ahí en menos que canta un gallo (aunque estés en Anchorage o en Pekín), que una pequeña sonrisa a través de la pantalla del ordenador o un pequeño llanto por teléfono..., consigue milagros, consigue ánimos y consigue fuerzas y esperanzas.


Porque quien se ha ganado un trocito de tú corazón a pulso ya no lo puede perder, porque tú así lo has permitido y que, a la primera de cambio no se puede tirar la toalla, ni confundir el tocino con la velocidad. porque si te quiero, te quiero aunque nos peleemos por diferentes pensamientos u opiniones, ¿qué tendrá qué ver una cosa com la otra...?Pues bien poco la verdad.


Hay que tener muy claro en quienes confíamos y de qué manera, no todo es sano y parece lo que es ni es..., luego vienen las sorpresas. Y es muy importante el saber y querer cuidar las relaciones. Muy importante.


Repaso las personas que tengo cerca de mi y apenas me doy cuenta de la gran sonrisa que se me dibuja en los labios, y es entonces cuando sé lo importante que son para mi y lo afortunado que soy. Y los que pasaron por mi vida y se apearon de ella..., a todos ellos les deseo la mejor de las suertes y, sobre todo, mucha salud y éxito en sus proyectos. Sin rencores ni agujeros negros. Sin excepciones. Y si los veo por la calle, un "hasta la vista" nunca están de más.


Nunca.


Y si te sientes aludida por todo esto que he escrito..., pues es verdad. Y si tú te sientes, también, aludido..., pues es que va para ti. Y para ti. Y para ti. Y por ti. Y para ti también. Y tú no te hagas el loco que va por ti. Y tú no te hagas la sueca que no te libras de esto... Y que me siento muy orgulloso de cada uno de vosotros y de cada una de vosotras, porque me hacéis pensar, sentir, reflexionar, vivir y ¡sentir!

lunes, 22 de agosto de 2011

Deberíamos...









"Las personas complican mucho las cosas:






¿Encuentras a faltar? Llama...



¿Quieres quedar con alguien? Invita...



¿Quieres que te comprendan? Explícate...



¿Tienes dudas? Pregunta...



¿No te gusta? Habla...



¿Te gusta? Habla más...



¿Tienes ganas? Házlo...



¿Quieres algo? Pídelo, es la mejor manera de comenzar a merecerlo.



Si el "no" ya lo tienes, sólo corres el riesgo del "si"...



¡Sólo tenemos una vida!"






Creo que tendríamos que tomar nota de todo esto que acabamos de leer, ¿no...?

viernes, 19 de agosto de 2011

Miradas



Aunque parezca mentira, aún no dejo de sorprenderme por la simpleza de la que hacen gala muchas personas y de su aparente carencia de materia gris en sus respectivos cerebros. Y con esto que estoy diciendo, no quisiera faltar el respeto a esas personas que al leerlo se sientan identificadas, pero si eso les ocurre pues por algo será...


Ayer hacía muy buena noche como para encerrarnos en casa y, tras un tarde densa y seria, nos fuimos a comer un bocata regado con una buena cocacola bien fresquita a la terraza de un bareto de la Rambla, o sea, pleno centro de la ciudad. Y como veíamos a todo el mundo pasar con unos helados y cucuruchos exquisitos de un sitio que está un poco más arriba, decidimos ir hasta allí para deleitarnos con semejantes delicias.


Tras disfrutar de esas copas pecaminosas nos dirigimos hacia casa por una de las calles más señoriales y hermosas y, apenas sin darnos cuenta, nuestras manos se encontraron y así fuimos caminando.


La calle estaba vacía pero, a lo lejos y a nuestro frente, se distinguían tres siluetas que se dirigían hacía nosotros, cosa que en pocos minutos nos cruzaríamos. Cada vez estábamos más cerca y, al rato ya podíamos distinguir sus rostros.


Y es cuando noté que nos miraban de forma fija y casi molesta, de una forma obsesa y con cara de circunstacias, con unos ojos desorbitados y rídiculos: el ir cogidos de la mano parecía que fuera una ofensa para ellos.


Me hizo sonreír y caminar con la cabeza más alta aún si cabe y así nos encontramos. El chico y las dos chicas pasaron de tal manera que quedamos en el centro y, por un segundo, ese grupo de ojos se salían de unas órbitas que quedaban pequeñas.


No puede evitar girar la cabeza mientras mis labios dibujaban una enorme y gran sonrisa para mirar a los ojos, de forma directa y concisa, a esas personas que corrían el riesgo de tener un peligroso accidente estrellándose contra una farola (y quedar de por vida parapléjicos) por tener sus cuellos retorcidos por completo para seguir observando con todo detalle a dos hombres cogidos de la mano..., ¡pecado!, ¡pecado mortal!, ¡aberración brutal!


Supimos de inmediato a qué fé pertenecían, y es más, a qué sección de esa fé eran ya que sus peinados y sus ropas, flamantes y de marca, les delataba a gritos descompuestos. Lo triste es que para ser tan jóvenes ya tenían (presuntamente) la cabeza llena de ideas retrógradas, pensamientos arcaicos y prejuicios bien asentados.


Ni me preocupa, ni me sorprende, ni me quita el sueño, pero es una gran pena que cada vez haya más personas jóvenes con ideas tan negativas y con un nivel tan alto de tolerancia cero.


No he podido evitar el dejarlo plasmado aquí...


¡Cómo molesta lo que no se quiere entender...!

jueves, 18 de agosto de 2011

Alas De Ángel



"Me importas. Me importas como pocas personas en el mundo y hace muchos años que decidí que formarías parte de mi vida siempre.
Me importas porque eres mi tesoro (te lo he dicho miles de veces), porque eres mi base, porque te admiro y porque te necesito.

Me importas y me entristece no estar más en tu vida, pero eso no significa que te haya dejado de lado, que haya tirado la toalla o que me haya olvidado de ti (esto lo hemos pensado los dos durante estos meses).

Todos nos equivocamos, todos metemos la pata... y todo se puede solucionar. Pero tenemos que aprender a escucharnos. Con paciencia. Con tranquilidad. Con armonía. Con amor.

Y esto SÍ que va y es por ti.

Porque te quiero."




























Hello Sabadell!

El traslado fue una auténtica locura, apenas sin ayuda de nadie pero salimos adelante. Hubo un par de días en que los nervios estaban a flor de piel pero unas noches de sueño reparador consiguieron hacer milagros.

Lo alucinante era ver nuestra nueva casa decorada con miles, ¡millones!, de cajas de carton pesadas y de tamaños enormes, aunque ahora ya todo comienza a tener forma de hogar, a pesar de no haber terminado todavía.

Adoro subir a la terraza para sentarme allí y disfrutar del canto de mis pájaros, del cielo y la brisa. del sol y la sensación de gran libertad que me proporciona. Adoro despertarme al amanecer y ver la salida del sol desde la cama a través del ventanal y sentirme alguien muy especial, mientras veteli duerme tranquilo a mi lado. Adoro saber que esto es nuestro y que lo hemos conseguido por nuestra propia lucha y esfuerzo.

No nos hizo falta que vinieran medio millar de personas a bajar las cajas y los muebles (aún ni somos tan populares ni pretendemos serlo), ni pudimos hacer el traslado en un día (necesitamos muchísimos viajes con el coche), pero aquí estamos al fin, contentos y muy satisfechos.

Sabadell me ha recibido con los brazos abiertos, me ha dado la mejor de las acogidas y una gran bienvenida, por loq ue la adaptación está siendo rápida y de la forma más tranquila que uno se pueda imaginar, así que no tengo queja alguna.

Dentro de un rato saldré de casa para ir a comprar unas cosas y he decidido que hoy será un día para mi, para relajarme paseando por el centro, para comer algo por ahí y para tomar un té moruno en un rincón precioso junto a la iglesia de St. Félix. paseo, sol, verano, libro, cuaderno y boli... mis compañeros de jornada!

Quería añadir que debemos agradecer la ayuda que Jon nos prestó durante el traslado porque fue la única persona que se ofreció de forma sincera y que arrimó el hombro con la mejor de sus sonrisas.

La primera foto es la antigua Torre del Aigua (Torre del Agua), la tengo al final de la calle y cuando voy a trabajar caminando siempre me vigila...


La esglesia de St. Félix (iglesia de San Félix), en pleno centro de la ciudad.



El Mercat Central (Mercado Central), un edificio modernista precioso en el centro urbano y donde vamos a comprar cada semana. Es curioso, pero en su interior hemos hecho buenos amigos.


El eje financiero de Sabadell, l'Eix Macià.

La biblioteca de Caixa Sabadell, justo al lado del mercado.













miércoles, 17 de agosto de 2011

Bye, bye Terrassa

He dejado Terrassa atrás. He cerrado un gran e importante capítulo de mi vida. Me he ido de una ciudad que sentía mía y de la que formaba ya parte de mi.

Llegué a Terrassa de paso y sin darme cuenta pasaron 15 años. 15 años se dicen rápido pero os aseguro que dan para mucho. Dan para risas y alegrías, para llantos y penas, para hacer nuevos amigos y también para que éstos caigan en el olvido.

Pero necesitaba despojarme de su manto, de la ansiedad con la que me estaba devorando, de los malos recuerdos que pesaban demasiado y de cambiar de aires, aguas y paisajes.

A veces me despierto por la noche y añoro el pasear por sus calles siendo un ciudadano más, formando parte de ella, de la gran, elegante y orgullosa Terrassa (la preciosa Egara fundada por los romanos) y siento com un pequeño pinchazo en el pecho, pero..., pero tenía que ser así, tenía que marchar de la ciudad que me ha hecho madurar y crecer, de la ciudad que me permitió vivir, descubrir y ser, tenía que partir de mi querida Terrassa.

Sirva esta actualización como un merecido homenaje a esta importante, cosmopolita y viva ciudad.

Gracias por todo Terrassa.

Antiguo edifico de electricidad, hoy en día un precioso restaurante.
El Portal de St. Roc (conocida como la calle d elos bancos), esquina la Rambla, a día de hoy y a principios del siglo XX.


Vista de Terrassa desde el aire.


La mejor colla (grupo) de castellers (castillos humanos) de los países catalanes, els (los) Minyons de Terrassa.

El Teatro Principal, antiguo teatro y cine, totalmente restaurado y nuevo teatro de la ópera.



Sede central de Caixa Terrassa.Conjunto monumental románico -único en el mundo- de las esglesies de St. Pere (iglesias de San Pedro).




La Mola, montaña de 1.000 metros en la que Terrassa vive a sus pies. Forma parte del Parc Natural de La Mola i St. Llorenç de Munt (Parque Natural de La Mola y San Lorenzo de Arriba).


Monument a la Dona Treballadora (monumento a la Mujer Trabajadora).

Parc de Vallparadís (Parque de Vallparadís), uno d elos parque urbanos más grandes de Europa.

Parc de la Dessinfecció (Parque d ela Desinfección así), conocido por ese nombre porque a mediados del siglo pasado aquí se trataban enfermedades infecciosas.

La Torre del Palau (Torre del Palacio), antigua prisión.

Hotel La Mola, de gran lujo y exquisito restaurante, situado en uno de los mejores campos de golf del país.


La Mola.


La Masía Freixa de Lluis Muncunill, edificio modernista y una d elas joyas de Terrassa.


La Rambla de Egara, el paseo central de la ciudad.


L'Estació del Nord de Rodalies (Estación del Norte de Cercanías).



Iglesias de St. Pere.


Plaça de la Creu Gran (Plaza de la Cruz Grande).


Vista d ela ciudad y de La Mola.




Casa Alegre de Sagrera, modernista de principios del siglo XX. En ella residió una d elas familias más pudientes y refinadas de la ciudad.


Càmbra de Comerç (Cámara de Comercio).


Ajuntament (Ayuntamiento).



La Xemeneia (la Chimenea), la más alta del mundo con escalera adosada.

La masia Freixa.





Mercat de la Indepèndencia (Mercado de la Independencia).

Jardines del Roc Blanc..., mi primer lugar de residencia en Terrasas.


Catedral del Sant Esperit (Catedral del Santo espíritu).





Monestir de la Mola (monasterio de La Mola).

Hotel Don Cándido.

Mercat del Triomf (Mercado del Triunfo).


Monument d ela Dona Treballadora (monumento de la Mujer Trabajadora).



Castell Cartoixa de Vallparadís (Castillo Cartuja de Vallparadís).

Mercat de la Indepèndencia (Mercado de la Independencia).


Una pequeña muestra de lo que ha sido mi ciudad durante tanto y tanto tiempo...


Y me dejo tantos lugares maravillosos y emblemáticos...


Terrassa, co-capital de la comarca del Vallès Occidental.